Santa Cruz de La Palma · 1 h 55 min · 6,5 km · 23 paradas
Explora Santa Cruz de La Palma, ciudad histórica fundada en 1493, rica en patrimonio arquitectónico y cultural, testimonio vivo de su esplendor durante los siglos XVI y XVII como puerto clave en el comercio marítimo con América.
Aparcamiento en la Avenida Marítima, cercano al casco histórico y la zona comercial principal.
Colores que reflejan tu esencia.
Pasos firmes con sello de calidad.
Esta es la calle con más vida de Santa Cruz, su espina comercial de siempre. Antiguamente se llamaba, sencillamente, la Calle Real. Hoy lleva el nombre de un irlandés: Dionisio O'Daly.
A mitad de la calle O'Daly se levanta una de las casas señoriales más elegantes de la ciudad: la Casa de Salazar. Fíjate en su portada de cantería, labrada en piedra, un lujo que en su día anunciaba el rango de la familia que la habitaba.
Tradición que inspira con cada detalle.
Diseño palmero auténtico.
Este edificio tiene una de las historias más curiosas de la ciudad. Se inauguró en 1871 sobre los terrenos del antiguo convento dominico, y nació con un propósito muy distinto al de hoy: era un reñidero de gallos, una afición muy arraigada en La Palma desde el siglo XVIII. De ahí su nombre, que une el "circo" romano de los espectáculos de combate con Marte, el dios de la guerra.
No te dejes engañar por su sobriedad exterior: la iglesia de Santo Domingo guarda uno de los mayores tesoros artísticos de toda La Palma.
Esta pequeña ermita es una de las construcciones religiosas más antiguas de Santa Cruz: ya aparece documentada hacia 1531, apenas cuarenta años después de la fundación de la ciudad.
Has llegado al corazón de Santa Cruz: la Plaza de España, el conjunto renacentista más importante de Canarias, presidido por la iglesia de El Salvador y las Casas Consistoriales.
Si quieres conocer el sabor cotidiano de la ciudad, entra en La Recova, el mercado de abastos de Santa Cruz. Se edificó en 1886 sobre el solar del antiguo Hospital de Nuestra Señora de los Dolores, y es un bonito ejemplo de arquitectura neoclásica: fíjate en su doble fachada y, sobre todo, en el lucernario central que inunda de luz natural el recinto.
La originalidad hecha moda.
Estás ante la imagen más famosa de Santa Cruz, la que aparece en todas las postales: la hilera de balcones de madera asomados al mar, a lo largo de la Avenida Marítima.
Sabores auténticos palmeros
Productos gourmet, desde vinos hasta quesos
Moda con estilo propio.
Este gran edificio fue el convento franciscano de la Inmaculada Concepción, fundado a comienzos del siglo XVI y rematado, ya barroco, en el XVII. Junto a él está la iglesia de San Francisco, otra de las que lucen el artesonado de los carpinteros portugueses.
Este castillo cuenta el lado más bravo de la historia de Santa Cruz. Su puerto fue durante siglos uno de los más importantes del Atlántico, y esa riqueza lo convirtió en blanco de los piratas.
Calidez y encanto para tu hogar.
Pocas ciudades del mundo tienen un barco de cemento en una plaza. Santa Cruz, sí. En la Plaza de la Alameda, junto al mar, se alza el Barco de la Virgen, una réplica de la Santa María, la nao con la que Colón llegó a América en 1492.
Terminamos a las afueras de la ciudad, subiendo entre laurisilva, en el lugar más sagrado de la isla: el Real Santuario de Nuestra Señora de las Nieves, donde se venera a la patrona de La Palma.
Especializado en carnes a la brasa, conocido por su cocina casera, raciones generosas y un ambiente familiar