Villa de Mazo · 1 h 25 min · 20,6 km · 10 paradas
Municipio situado en el sureste de La Palma, reconocido por su rica tradición artesanal y agrícola, especialmente destacada en la elaboración de bordados y la producción vitivinícola. Es una oportunidad única para conectar con su patrimonio histórico-cultural y descubrir productos locales auténticos.
Lugar estratégico para comenzar la exploración del municipio, ubicado cerca del núcleo histórico y comercial.
La Casa Roja es el edificio más fotografiado de Mazo, y no es de extrañar: una elegante casona neoclásica de 1911, de cuatro fachadas y rodeada de jardines, que mandó construir Leopoldo Pérez Díaz, un palmero que había hecho fortuna en Venezuela. En los años setenta, un alemán, Jürgen Fischer, la convirtió en hotel y la pintó de aquel rojo que le dio el nombre con el que todos la conocen. El Ayuntamiento la recuperó y la restauró entre 1994 y 1996.
En lo alto del casco, al final de una empinada calle empedrada, se alza la iglesia de San Blas, el corazón de El Pueblo. Sus orígenes se remontan a una pequeña ermita de 1512, ampliada después con dos naves más hasta darle su planta basilical.
Si puedes, ven a Mazo en fin de semana, porque su mercadillo es uno de los más auténticos de La Palma. Los sábados y domingos, de nueve a dos, la calle Doctor Morera Bravo se llena de puestos de agricultores, ganaderos y artesanos de la zona.
Si el Corpus es el arte efímero de Mazo, la Escuela Insular de Artesanía es el lugar donde el arte que perdura se aprende y se transmite. Fue la primera escuela de artesanía de toda la provincia: las obras empezaron en 1967 y abrió sus puertas en 1968, con la vocación de representar a todos los oficios de la isla. Por eso se llamó "Insular".
Detente un momento en este mirador y observa cómo se reparte Mazo por la ladera. Lo primero que sorprende de este municipio es que no se concentra en un solo núcleo: el caserío se dispersa por la pendiente, de la cumbre al mar, en casas rodeadas de viñas, frutales y palmeras. Es lo que aquí llaman, con razón, un pueblo "de mar a cumbre".
Mazo es también tierra de vino. Estás en la comarca del Hoyo de Mazo, una de las zonas vitícolas históricas de La Palma, al este de la isla. Aquí la viña se cultiva de una manera muy peculiar: rastrera, pegada al suelo, sobre laderas cubiertas de picón, esa ceniza volcánica que conserva la humedad y le presta al vino su carácter.
Terminamos en el lugar donde empezó todo. El Parque Arqueológico de Belmaco, en el barranco de Tigalate, guarda diez cuevas naturales que habitaron los benahoaritas, los antiguos pobladores de La Palma, entre los siglos VIII y XV. En ellas se han hallado restos de hogueras, herramientas de piedra y fragmentos de cerámica: la vida cotidiana de un pueblo que vivió aquí mucho antes de la conquista.
Tecnología cercana para mejorar tu día a día.
Si la llegada o salida de la la Isla se hace por el Aeropuerto de La Palma, se recomienda visitar esta opción gastronómica, conocida por su ambiente familiar y comida tradicional canaria.