Los Llanos de Aridane · 4 h 25 min · 22,2 km · 33 paradas
Descubre Los Llanos de Aridane, la ciudad más poblada de La Palma, conocida por su fusión entre patrimonio histórico y dinámicas propuestas culturales contemporáneas.
Aparcamiento en la Avenida Carlos Francisco Lorenzo Navarro, con acceso directo al casco histórico y la zona comercial.
Estás en el corazón de Los Llanos de Aridane. Esta es la Plaza de España, el centro de la vida administrativa, religiosa y festiva del municipio, y uno de los rincones más bellos de toda La Palma.
A pocos pasos de la Plaza de España encontrarás un rincón más recogido y lleno de encanto: la Plaza Elías Santos Abreu, que todo el mundo en Los Llanos conoce como la Plaza Chica, o Plaza Trasera.
El paso perfecto empieza aquí.
Tradición que huele a pan recién hecho.
Tu estilo empieza con un buen corte.
Moda fresca, vibrante y con personalidad.
Diseño con alma y carácter propio.
Antes de que llegaran los castellanos, La Palma tenía nombre propio: Benahoare, "mi tierra". Y sus habitantes, los aborígenes que la poblaban desde hacía siglos, eran los benahoaritas. A ellos está dedicado este museo, el más importante de arqueología de toda la isla.
Diversión y estilo para los más pequeños.
Complementos con personalidad.
Literatura y papelería con encanto local.
Calzado exclusivo con personalidad.
Calidad italiana a precios que sorprenden.
En medio de la ciudad, este parque urbano es el pulmón verde de Los Llanos. Lleva el nombre de Antonio Gómez Felipe y se remonta a principios de la década de 1960, así que ha visto crecer a varias generaciones de aridanenses.
Sube un poco, hasta la falda de la Montaña Tenisca, y te toparás con una sorpresa: un pequeño castillo de almenas que parece sacado de un cuento. No te confundas, no es una fortaleza medieval. El Castillo de la Virgen se construyó a mediados del siglo XX, con ese gusto romántico por lo antiguo, y durante la Guerra Civil llegó a usarse como polvorín, almacén de explosivos.
Pasos firmes con sello de calidad.
Miradas que ven, miradas que brillan.
Juguetes y creatividad para todas las edades.
Un universo de ilusión para los más pequeños.
Todo lo que necesitas para el bricolaje, construcción, jardinería, decoración, menaje, etc.
Mira a tu alrededor, hacia arriba, a las fachadas de los edificios. Eso que ves —grandes pinturas, murales de colores, obras de varios metros— no es decoración casual: es uno de los proyectos culturales más originales de Canarias. Los Llanos de Aridane es, literalmente, un museo al aire libre.
Ningún recorrido por el comercio de Los Llanos estaría completo sin pasar por su mercado de abastos, La Recova. Es el comercio de proximidad de toda la vida: el lugar donde el campo del valle se encuentra con la mesa de la ciudad.
A pocos pasos de las casas señoriales encontrarás un patrimonio mucho más humilde, pero igual de valioso: los Lavaderos de Argual. Se construyeron en 1945 y, durante décadas, fueron un elemento esencial de la vida cotidiana del barrio.
La Casa Poggio es fácil de reconocer: es la más alta de la plaza y la única con tejado plano de azotea. Ese techo tiene historia. En este mismo solar hubo antes una casa a la que llamaban «de la azotea», porque en su tejado se secaba el azúcar al sol.
En la esquina de la plaza, la Casa Sotomayor se distingue enseguida por su torre. La construyó hacia 1677 el capitán Nicolás de Sotomayor Topete, con la piedra que había reunido su suegro. Es el último ejemplo en el conjunto de la casa torre: en lugar de patio, un alto mirador de cuatro niveles rematado con tres bolas, con la Caldera de Taburiente al fondo.
Has llegado al lugar donde empezó todo. El Llano de Argual es el barrio más antiguo y noble de Los Llanos, y aquí, hace casi cinco siglos, nació la economía del Valle de Aridane.
Esta casona es la más moderna del conjunto de Argual, y también la mejor documentada. La levantó entre 1748 y 1749 el coronel Felipe Manuel Massieu de Vandale, que tomó como modelo la vecina Casa del Conde. Cumplía así el encargo de su padre, que dejó escrito que su heredero debía construir una casa de vivienda y otra de purgar azúcar. La casa de purgar, donde se blanqueaba el azúcar, se hizo unos años antes y sigue en el jardín trasero.
Esta es la Casa Vélez de Ontanilla, aunque en Argual muchos la siguen llamando la Casa del Conde. La construyó a mediados del siglo diecisiete Pedro de Ayala y Roxas, hijo de los condes de La Gomera. Es la más antigua de las casonas que siguen en pie alrededor de la plaza.
Terminamos nuestro recorrido en la Ermita de San Pedro, el templo que da nombre y alma al barrio de Argual. Su origen está unido al de las casas señoriales que acabas de ver: la levantaron los propietarios de los ingenios de azúcar a principios del siglo XVII.
Empresa familiar fundada en 1.973, pionera en la isla de La Palma en la comercialización de plantas ornamentales y flor cortada
Estás en tierra de volcanes recientes, y aquí puedes asomarte literalmente a sus entrañas. El Centro de Interpretación de las Cavidades Volcánicas "Caños de Fuego" nació para explicar y proteger un fenómeno extraordinario: los tubos de lava.
Estás ante una de las obras de arte público más singulares de Canarias. La Plaza de la Glorieta, también llamada Plaza de los Cuatro Caminos o Mirador de la Glorieta, está en Las Manchas de Abajo, un barrio que comparten Los Llanos de Aridane y El Paso, y es enteramente obra de un artista palmero universal: Luis Morera.